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Una marca memorable no es sólo una ventaja: es esencial. Pero, ¿qué hace que una marca sea realmente memorable?
Nuestros blogs contendrán las seis claves de una marca memorable, revelando cómo la memorabilidad fortalece un negocio al acelerar la toma de decisiones, aumentar las primas y, en última instancia, impulsar la fidelidad.
Basado en investigaciones y en más de dos décadas de experiencias, podemos identificar las seis claves de la memorabilidad de una marca: Emoción, Atención, Historia, Implicación, Repetición y Coherencia. Cuando se aplican estratégicamente, estas claves ayudan a las marcas a forjar impresiones duraderas en el público.
En esta serie de artículos, analizamos cada una de las claves por separado y ofrecemos ideas y estrategias para ayudar a las marcas a convertir las promesas en experiencias memorables que impulsen el crecimiento y la fidelidad.
La repetición refuerza nuestra memoria
Tu primer beso. Ese viaje mágico a Disney World. El día de tu graduación. Los recuerdos de algunas experiencias se quedan contigo para siempre, o eso creemos.
Nuestro cerebro está programado para recordar experiencias que nos producen placer o dolor, lo que nos ayuda a repetirlas o evitarlas en el futuro. Pero los recuerdos no son estáticos. Para que sigan siendo tan nítidos hoy como entonces, hay que reforzarlos con regularidad aprovechando el poder de la repetición.
La repetición mejora la experiencia
Es fácil asociar la repetición con experiencias predecibles o incluso molestas. Piense en el anuncio del que no puede escapar o en la marca que inunda su bandeja de entrada con mensajes irrelevantes. Una repetición mal gestionada corre el mismo riesgo de erosionar la lealtad que un gran paso en falso.
Las marcas que aciertan con la repetición dan prioridad a su público. Tienen en cuenta el recorrido del cliente y saben cuándo y dónde la repetición de un mensaje o experiencia genera valor. Por ejemplo, una aerolínea que nos recuerda que debemos solicitar un visado de viaje una semana antes de salir de viaje es muy apreciada porque todos tenemos muchas cosas en la cabeza y es fácil pasar por alto la letra pequeña.
La repetición no sólo ayuda a procesar y recordar, sino que también ofrece seguridad en los momentos importantes. Imagine que abre su aplicación bancaria y ve un logotipo completamente distinto, oye un sonido diferente o encuentra una interfaz totalmente distinta. En lugar de emoción, probablemente te sentirías alarmado. En este caso, la familiaridad no genera desprecio, sino confianza.
Repetir los elementos de marca y los rituales de experiencia adecuados en el momento oportuno garantiza el reconocimiento, la confianza y los recuerdos positivos a largo plazo.
Cómo puede una marca utilizar la repetición de forma eficaz
Piense como su público: Ponte en la piel de tu público y traza su recorrido. ¿Se encuentra con su marca por primera vez o tiene que hacer malabarismos con otras exigencias? Identifique los puntos en los que la repetición puede tranquilizarles o serles realmente útil.
Consiga el momento adecuado: Las experiencias que se repiten con regularidad tienen más probabilidades de ser recordadas, pero es importante acertar con la cadencia. Una repetición demasiado infrecuente puede hacer que un elemento de la marca o una experiencia no se recuerden, mientras que si se exagera se corre el riesgo de que resulte irritante o pierda impacto.
Sea flexible: Cree oportunidades para que su público personalice su experiencia y lo que se repite. Recabar opiniones ayuda a determinar en qué aspectos la repetición refuerza la experiencia y en cuáles es necesario ajustarla.
Use su imaginación: La repetición no tiene por qué ser aburrida. Piense en una suscripción de café que ofrezca nuevas mezclas cada mes, o en un restaurante con especialidades semanales rotativas. Los rituales pueden fomentar el descubrimiento y hacer que los clientes vuelvan.
Conclusión
La repetición, bien hecha, refuerza los recuerdos positivos y construye una marca memorable que se reconoce, en la que se confía y que permanece en el top of mind. Garantiza que se recuerde la promesa de la marca y que la experiencia del cliente esté a la altura, una y otra vez.